Chuparse el dedo afectaría la dentadura

Texto: Cecilia Palacios

¿Tienes un niño pequeño? ¿Ya dejó la chupeta, pero ahora comenzó a succionar su dedo? Más allá de que sea común en algunos chicos, esta práctica podría traer consecuencias negativas, ya que afectaría la dentadura y la anatomía de la boca. Sigue leyendo.

Chuparse el dedo tendría consecuencias negativas en la dentadura de los niños. Foto: Adam Hester/Getty Images

¿Es normal esta práctica?

Chuparse los dedos o algunos objetos, es normal entre los bebés, ya que es una forma de explorar el mundo, explica Sarah Hulland, dentista pediátrica, a través de la revista Today’s Parent.

Este impulso tendería a disminuir después de los 6 meses de vida, pero la succión del pulgar podría tornarse un hábito para los niños a fin de sentirse cómodos cuando tienen hambre, miedo o sueño, o bien cuando están inquietos, intranquilos o aburridos, amplía el sitio WebMD.

¿En qué momento los niños dejan de hacerlo?

Los niños generalmente dejan de chuparse los dedos entre los 2 y los 4 años, o bien cuando los dientes frontales definitivos están listos para salir, explica la Asociación Dental Americana (ADA, por sus siglas en inglés). 

¿Cuáles son los riesgos?

Una vez que aparecen los dientes definitivos, la succión del dedo podría ocasionar problemas en el crecimiento de la boca, la alineación de los dientes o incluso afectar el paladar, indica la ADA.

De acuerdo con la la institución, la intensidad de la succión sería también un factor determinante del posible daño, ya que los niños que se chupan el dedo pasivamente no experimentarían estas dificultades, mientras que aquellos que lo hacen vigorosamente estarían más expuestos, inclusive mientras tienen sus dientes de leche.

Por otro lado, chuparse el dedo también podría ocasionar problemas en el habla, dificultando la posibilidad de emitir algunos sonidos, como ts o ds, o provocando un ceceo al hablar, señala WebMD.

Otros inconvenientes que traería esta práctica serían la trasmisión de gérmenes de la mano a la boca y las infecciones en los pulgares, debido a la succión intensa, apunta el portal de la fundación Livestrong.

Estrategias para desalentar este hábito

Checa estos consejos ofrecidos por la Clínica Mayo:

– Conversa con tu hijo. Explícale de forma clara por qué debe dejar de chuparse el dedo y cuáles son los riesgos.

– Propone recompensas. Elogia a tu niño o bien ofrécele pequeños premios como un paseo, a condición de que abandone este hábito.

– Identifica el disparador. Si tu niño se chupa el dedo ante una situación estresante, ofrécele otras formas de sentirse cómodo, tales como un abrazo o palabras tranquilizadoras.

– Evita regañarlo. Si descubres que se está chupando el dedo sin darse cuenta o para llamar tu atención, recuérdale amablemente que debe detenerse. No lo critiques ni lo ridiculices.

– Visita al dentista. Charlar con el profesional podría ser más efectivo. Sin embargo, si esto no funciona, el odontólogo podría indicar protectores bucales especiales o algún otro aparato que interfiera con la succión.

Ante cualquier duda, consulta a tu dentista de confianza.

Y tú, ¿qué estrategias implementas para evitar que tus niños se chupen el dedo?

Artículo proporcionado por Colgate-Palmolive. Copyright Colgate-Palmolive. Todos los derechos reservados.

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